Alimentos refinados ¿qué y cuáles son?

      Son aquellos a los que se le retira, a través de un proceso industrial, partes comestibles y nutritivas supuestamente para mejorar su sabor y facilitar su uso. Como ejemplos de alimentos refinados tenemos los cereales refinados (blancos), azúcar, aceite, sal de mesa, entre otros.

       Los cereales refinados son protagonistas de los alimentos refinados. A estos cereales se les elimina la fibra y prácticamente todos los minerales y vitaminas en el proceso de refinado. Por tanto, en ellos desaparece el equilibrio de nutrientes intrínseco del grano (el grano queda totalmente desequilibrado e incompleto a nivel nutricional y energético).

      Como ejemplos de cereales refinados tenemos: arroz blanco, harinas blancas (pan, bollería, etc.), pasta blanca (macarrones, espaguetis, etc.).

      ¿Qué inconvenientes tiene su consumo habitual?

  • Desgastan y degeneran al organismo: hacen que disminuyan nuestras reservas de minerales y vitaminas.
  • Tienen un índice glucémico alto: pasan rápidamente a la sangre provocando picos de glucosa.
  • Carecen de fibra: la cual es importante tanto para un tránsito intestinal correcto, como para controlar los niveles de glucosa y colesterol en sangre, para servir como alimento a la flora intestinal, entre otros.
  • Engordan: se almacenan rápidamente como como grasa y por lo tanto contribuyendo en gran medida al aumento de peso.
  • Aumentan el riesgo de padecer diabetes.
  • Acné: también algunos tipos de acné son debidos al exceso de productos refinados.
  • Alteraciones del sistema nervioso: debido entre otros al menor consumo de vitamina B.
  • Altibajos y alternancias de euforia y cansancio o somnolencia: debido a la hipoglucemia que se produce tras la inyección de insulina para bajar el alto nivel de glucosa.

      En concreto el pan blanco, el arroz blanco y la pasta blanca son la base de la alimentación actual de muchos niños, y aunque no son directamente azúcar, sí que se convierten rápidamente en glucosa en el organismo, dada su riqueza en almidones y su falta de fibra. Este aumento brusco de glucosa hace que el niño quede muy saciado, pero el llenarse de estos alimentos le puede impedir el llegar a tomar otros alimentos ricos en vitaminas y minerales, como las verduras y frutas.

      ¿Qué podemos hacer?

      Con respecto a los cereales, disminuir el consumo de cereales refinados y reemplazarlos por cereales integrales en grano en mayor medida, como el arroz integral, la quinoa, el mijo, la cebada, etc., y en menor medida farináceos como la pasta o espaguetis integrales, pan integral de verdad, es decir, pan elaborado con harina integral ya sea de trigo, espelta, centeno, u otro cereal. Todos estos alimentos conservan la fibra, así como sus minerales y vitaminas.

      Con respecto a otros alimentos, como por ejemplo la sal refinada de mesa, es aconsejable sustituirla, por sal marina virgen. ¿Por qué? Porque la sal refinada es puro cloruro sódico, al que le añaden a veces yodo y/o flúor, conservantes y aluminio. Esta sal es una sustancia perjudicial que sobrecarga nuestros organismo, y que aparte de la que empleamos directamente en las comidas, está presente en la inmensa mayoría de los productos preparados para su uso como conservante. Sin embargo, la sal marina virgen, posee, a parte del cloruro sódico (en menor cantidad) gran cantidad de minerales, presentes en su proporción exacta y existiendo un equilibrio entre ellos, y carece obviamente de conservantes ni metales pesados. 

     El azúcar es el gran protagonista de los alimentos refinados. Sin embargo, dada su importancia, hablaremos sobre él próximamente en un artículo dedicado exclusivamente a este endulzante.